Prólogo
Una nueva pregunta de Zemos98. Una nueva hoja en blanco para
responderles. Mas bien el blanco un lugar al que traer el
palimpsesto de vida que hoy es esta respuesta; la respuesta que
sigue, la respuesta que continúa, la respuesta que avanza o
retrocede, que serpentea y descubre, la respuesta que busca y no
cesa, la respuesta que sigue, la respuesta que no es una, las
respuestas, (..... respuestas, respuestas, respuestas) a la pregunta llena de
preguntas. El principio del pensar y la palabra. El principio del
mito. El principio de nuestro camino en esta suerte de manera de
andar. Un seguro principio, un seguro intermedio, un seguro final:
NO TIENE FIN.
Es la segunda vez que escribo para Zemos 98 y automáticamente se
activa un elemento del "Horrores varios de la estupidez actual", ese
álbum donde como palimpsesto tratamos de compartir un día,
nuestras respuestas a tantas preguntas, nuestras preguntas para
aquel exceso de propuestas y respuestas que era la vida para
nosotros.
I
el palimpsesto es esto, como lugar donde mucho cabe es un cesto, como
elemento que funde y remezcla es fruto del incesto, espacio en el que caben
muchos gestos, lugar donde se cuestiona el acto fuera del texto, hilo del
tiempo que no es hilo, borrador de la memoria, lleno de pinceladas que no
pueden borrarse, que están ahí, aquí, de una u otra forma.
Si la última poesía del mundo estuviera basada en la remezcla, ¿qué
pondría? NO TIENE FIN.
No hay última poesía del mundo, porque el mundo no se acaba, porque lo
último yace siempre bajo lo siguiente.
Todo es Uno, todo es Amor, no tiene fin.
La poesía es remezcla desde el antes de siempre, en el érase una vez, en el hoy
ayer, en el después de nunca.
No hay poesía que no sea fusión, expansión, fricción, latido, impulso,
creación, belleza, explosión, búsqueda, entrada y salida. Y si no es eso, no es
poesía, es otra cosa; buena, mala, cómo quiera cada quién, pero otra.
No hay poesía que no contenga diálogo con el otro, con lo otro, desde el
principio de la creación ella es quién explora en nosotros, los mitos, los
misterios, los viajes, los tránsitos de lo uno a lo diverso, de lo diverso a lo uno.
II
urgente
urgente
urgente
el telegrama
la carta
el correo
el poema
el corsal
urgente
urgente
urgente
la vida
la espera
el precipicio
la caída
urgente
urgente
urgente
urgente
la inercia
el ritmo
la calma
la calma
la calma
el tren
el caballo
la rueda
el pie
otro pie
y otro
y otro y otro
el camino del caminar caminando
el camino de la vida
sin fin
no tiene fin
III
Se habrían borrado los nombres, los egos, las individualidades desquiciantes
en provechos de las colectividades enriquecedoras. Todos serían maestros
fundidos por el arte de la fusión, de la unión diversa que nos hace únicos y
uno, amantes sin fin en un tiempo sin tiempo, en un espacio sin espacio, más
allá de las propias palabras. En la frontera de los nombres y lo que se quiere
nombrar, en el polvorín sísmico de la danza que nos hace recordar lo que
sabemos, el disco dorado en nosotros, el plexo solar alineándose, la llama del
nosotros. Por tal no habría Tzara, Nietzsche, Rimpoché, Quetzalcóatl,
Romero Esteo, Jesucristo, San Pablo, Rumí, Alá, Tao te King, Wilber,
Blake, Jefe Seattle, Ballard, Steiner, Val del Omar, Popa, McCarthy, Caballo
Loco, Kundera, Ferlosio, Berger, sino versos cruzados, espúreos, híbridos,
guisados en alquimias llenas de alma, espíritu, corazón, cuerpo, intelecto e
instinto, imaginación, inspiración e intuición.
IV
es cazador el lobo, cazador ¿me entiendes?
danza entonces ¡oh corazón! sé como un círculo giratorio
quémate en esta llama
nosotros somos parte de la tierra
existe un hermoso país en su cabeza
allí donde la promesa del cielo le toca con su mano
deseo de ser piel roja
la llanura infinita y el cielo su reflejo
negra es la Tierra a una pulgada del suelo
un huevo de negrura donde el sol y la luna alternan su
inclemencia
para crear un cuervo, un arco iris negro
inclinado en el vacío
sobre el vacío
pero volando
Hubo una vez un hombre que tomó el sol en una mano, y
una hoja en la otra:
la chispa que saltó grabó su nombre
deja que me acerque lobo cojo
y deja que bese tu divina garra herida
apoyada en la nube
deja que me acerque
porque amo existe un camino invisible que cruza el
cielo
el caballo de hierro cruza ahora sin miedo desiertos abrasados de silencio
¿qué es lo que quiere el hombre blanco?
nosotros somos una parte de esta tierra
amaos los unos a los otros como yo os he amado
como olas los giros se ensortijan en mi cabeza
así gira y ondea tú en la danza sagrada
el cielo está en los pies, ¡corazón mío!
amor enciende amor por tientos
de puntillas y en silencio,
glorieta, cúpula, cópula
no importa el tamaño que tengamos cuando empujamos la
superficie,
podemos ser inmensos o pequeños,
lo único que importa es lo lejos que hayamos llegado
atravesando la roca
muere en Amor si de verás quieres
permanecer vivo
TU CULTURA TE TIENE ATRAPADO
sólo en la inconformidad de tu hijo te salvarás
si el conocimiento de los misterios se origina en el
vacío de la mente, es iluminación del corazón
en el reino de lo visible, todas las épocas coexisten
fraternalmente, el que transita el camino del
corazón es reconocido por su cicatrices, aunque estén
separadas por siglos y milenios
en un cúpula cópula SIN FIN
NO TIENE FIN
dando amor
recibiendo amor
dando amor
recibiendo amor
el universo inhala y exhala
como tú y como yo
radio ensueño desde los océanos libres de
frecuencias amigas
un locutor emitiendo por los altavoces a mano
NO TIENE FIN